EE.UU. imputa por asesinato al expresidente de Cuba Raúl Castro, quien podría enfrentar la pena de muerte o cadena perpetua

Miami (EE.UU.) (EFE).- Estados Unidos imputó este miércoles al expresidente cubano Raúl Castro de los delitos de asesinato, conspiración para matar a estadounidenses y destrucción de una aeronave por la muerte de cuatro pilotos de la organización Hermanos al Rescate hace 30 años, según documentos judiciales.

El Departamento de Justicia (DOJ) presentó los cargos en la corte federal del Distrito del Sur de Florida contra Castro, a quien acusa de ordenar, cuando era ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba, el derribo en 1996 de las dos avionetas en las que iban tres ciudadanos cubano-estadounidenses y un cubano residente legal de EE.UU.

Castro afronta cargos desde abril por conspiración para matar estadounidenses, destrucción de aeronave y asesinato.

El primer delito le valdría un máximo de cadena perpetua, el segundo cinco años en prisión y por cada uno de los cuatro asesinatos afrontaría «un máximo cargo de muerte o cárcel de por vida», explicó la senadora de Florida, Ashley Moody, al leer los cargos.

Tras la acusación, disponible en línea, el fiscal general interino de EE.UU., Todd Blanche, aseguró que Castro afrontará la justicia en Estados Unidos «por voluntad propia o de cualquier otra forma», al afirmar que existe una orden de arresto en su contra y que la imputación por asesinato «no es solo por espectáculo».

Asimismo, indicó en la Torre de la Libertad de Miami, símbolo de los exiliados cubanos, quienes han pedido a Trump que presente la acusación y eleve la presión contra La Habana, que los cargos muestran que el presidente Donald Trump está comprometido con el principio de: «si matas estadounidenses, te perseguiremos».

Los hechos que motivan la imputación a Raúl Castro

La Fiscalía acusa a Castro de ordenar el derribo, el 24 de febrero de 1996, de las avionetas en las que iban Carlos Costa, Armando Alejandre y Mario Manuel de la Peña, ciudadanos de EE.UU., y Pablo Morales, residente legal, como parte de su trabajo con Hermanos al Rescate, que auxiliaba a balseros que intentaban escapar de la isla.

La acusación formal también incluye a otros militares cubanos presuntamente involucrados: Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Perez-Perez.

El Gobierno cubano alegó que las aeronaves se encontraban en su espacio aéreo y que los aviadores eran «terroristas», pero la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) dictaminó que el incidente ocurrió en aguas internacionales.

En el momento del incidente, Raúl Castro ejercía como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), lo que le situaría en la cúspide de la cadena de mando de la decisión de derribar los aviones.