Lima (EFE).- La candidata derechista Keiko Fujimori, hija y heredera política del expresidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000), busca este domingo 7 de junio por cuarta vez llegar al sillón que ocupó su difunto padre con el objetivo de reivindicar su figura, tras haber sido derrotada en la segunda vuelta de las anteriores tres elecciones presidenciales.
A sus 51 años, Fujimori aspira a convertirse frente al izquierdista Roberto Sánchez en la primera mujer en ser elegida presidenta de Perú por votación directa, ya que Dina Boluarte (2022-2025) asumió el cargo por ser la vicepresidenta del izquierdista expresidente Pedro Castillo, luego de que este fuese destituido por el Congreso por intentar un golpe de Estado.
Fujimorismo 2.0
A diferencia de los anteriores comicios, Fujimori llega a esta cita sin su padre, quien murió en septiembre de 2024; sin el padre de sus dos hijas, el estadounidense Mark Vito, del que se divorció en 2022; y librada, gracias a una sentencia del Tribunal Constitucional, de un juicio por lavado de dinero en la financiación irregular de sus anteriores campañas electorales.
Aunque Keiko representa una segunda época del fujimorismo, a la que incluso muchos conocen como el ‘keikismo’ o el ‘fujimorismo 2.0’, sí reivindica el legado de su padre, con una propuesta de «mano dura», un enfoque conservador y rodeada de la vieja guarda del exmandatario.
Se defiende de las acusaciones de que ya «ha gobernado» el país indirectamente, a través de su bancada en el Congreso y niega haber contribuido a la inestabilidad política que ha llevado a Perú a tener ocho presidentes en diez años, donde los votos del fujimorismo han contribuido a la mayoría de destituciones de jefes de Estado.
En la política desde joven
La hija mayor de Fujimori estudió Administración de Empresas en la Universidad de Boston (Estados Unidos), tras lo cual siguió una Maestría en Administración de Empresas en la Universidad de Columbia.
Su llegada en la política se dio en 1994, cuando con solo 19 años se convirtió en la ‘primera dama’ más joven en la historia de América, tras el divorcio de sus padres, un cargo que ejerció hasta noviembre de 2000, cuando su padre renunció a la Presidencia por fax desde Japón en medio de un gigantesco escándalo de corrupción.
Luego de residir durante varios años en Estados Unidos, Keiko regresó a Perú en 2005 y al año siguiente ganó una curul en el Parlamento con la mayor votación para el Congreso.
inicios de este año una sentencia del Tribunal Constitucional hizo que se archivara el proceso por falta de pruebas en la acusación.









