La Alianza Atlántica descartó este lunes sumarse a la reapertura del paso estratégico bloqueado tras la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, argumentando que la operación no corresponde a su mandato actual

Los aliados de la OTAN descartaron este lunes la propuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que la alianza intervenga en la reapertura del estrecho de Ormuz, bloqueado desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.

Las autoridades de Alemania reiteraron que la guerra “no tiene nada que ver con la OTAN”, en palabras del portavoz gubernamental Stefan Kornelius y del canciller Friedrich Merz, quienes negaron cualquier despliegue militar alemán o de la alianza en la zona.

“La OTAN es una alianza para la defensa del territorio de sus miembros y no existe el mandato para desplegar a la OTAN”, subrayó Kornelius. Merz remarcó que ni Estados Unidos ni Israel consultaron a Berlín antes de lanzar los ataques, por lo que “la cuestión de cómo Alemania podría contribuir militarmente no se plantea. No lo haremos”.

El presidente Trump había advertido en declaraciones al Financial Times que la Alianza Atlántica enfrenta un futuro “muy malo” si no ayuda a abrir el estrecho, por donde circula el 20% del petróleo y el gas natural licuado del mundo. El bloqueo por parte de Irán, en represalia por los bombardeos estadounidenses e israelíes iniciados el 28 de febrero, disparó los precios internacionales del crudo y encendió las alarmas sobre un posible repunte inflacionista global. Trump insistió en que “llevamos 40 años protegiéndolos y no quieren involucrarse”, en referencia a sus aliados, y animó a una “colaboración rápida y entusiasta” para proteger el tráfico marítimo. (Agencias / Infobae / otros)