Los expresidentes Barack Obama y Bill Clinton se pronunciaron tras la muerte de Alex Pretti, el ciudadano estadounidense abatido por agentes federales en Minneapolis.
En un comunicado, Barack y Michelle Obama calificaron el caso como una tragedia devastadora y advirtieron que agentes federales enmascarados están actuando con impunidad, usando tácticas de intimidación que ya han derivado en la muerte de dos ciudadanos: Renee Good y Alex Pretti. Dijeron que el gobierno debe exigir rendición de cuentas y coordinarse con autoridades estatales y locales.
Por separado, Bill Clinton denunció que agentes están deteniendo personas incluidos niños en casas y en la calle, y que ciudadanos que documentan operativos han sido arrestados, gaseados, golpeados o asesinados. Pidió alzar la voz y exigir responsabilidades.
Los expresidentes de Estados Unidos, Barack Obama y Bill Clinton, emitieron declaraciones contundentes tras la muerte de Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos y ciudadano estadounidense que falleció por disparos de agentes federales de la Patrulla Fronteriza durante una protesta en Mineápolis el 24 de enero de 2026. Ambos criticaron las acciones de la administración actual y pidieron rendición de cuentas.
Declaraciones de Obama y Clinton
En una declaración conjunta, los expresidentes manifestaron su indignación y pidieron a los estadounidenses que defiendan los valores fundamentales de la nación.
Barack Obama y su esposa Michelle calificaron la muerte de Pretti como una «tragedia desgarradora» y una «llamada de atención para todos los estadounidenses». Advirtieron que los valores fundamentales del país estaban siendo atacados y criticaron al presidente y sus funcionarios por «parecer dispuestos a agravar la situación» en lugar de exigir responsabilidades a los agentes involucrados.
Bill Clinton condenó la muerte del enfermero y acusó al gobierno de desinformar y manipular la realidad de los operativos, socavando la confianza pública. Instó a la ciudadanía a «levantar la voz por nuestros derechos» y a no abandonar las libertades fundamentales, advirtiendo que si lo hacían, «puede que nunca las recuperemos».
Contexto de la Muerte
Alex Pretti, de 37 años, era un enfermero de UCI que trabajaba en un hospital de veteranos. Se había unido a las protestas contra las operaciones de inmigración en Mineápolis, especialmente tras la muerte de otra persona, Renee Good, a principios de mes, también a manos de agentes federales.
Videos grabados por testigos presenciales parecen contradecir la versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que alegaba defensa propia. Las imágenes muestran a Pretti, que estaba dirigiendo el tráfico en ese momento, intentando ayudar a una mujer que había sido empujada al suelo por un agente, momento en el que fue rociado con gas pimienta y sometido por múltiples agentes antes de ser abatido a tiros.
La muerte de Pretti ha intensificado las protestas y el debate político en Estados Unidos sobre las tácticas agresivas de las fuerzas federales. El actual presidente, Donald Trump, ha justificado las acciones de los agentes y ha enviado a Tom Homan, el «zar» de la frontera, a dirigir las operaciones en Minnesota.









